Sobrecamisa de algodón blanca, la capa fácil de entretiempo
Una sobrecamisa de algodón blanca es de las prendas que más se usan y menos se piensan. Va abierta sobre una camiseta cuando refresca por la mañana, se queda colgada del respaldo a mediodía y vuelve al hombro al caer la tarde. Esta llega en talla única, con la manga ancha y un bolsillo en el pecho como único adorno.
Blanco y algodón, sin más añadidos
La composición es cien por cien algodón, una fibra natural que transpira, se lava sin dramas y va ganando caída con el uso. El blanco, por su parte, es el color que menos problemas da: no discute con ningún estampado, refleja la luz en verano y funciona igual encima de negro que encima de color. Eso sí, agradece un lavado aparte las primeras veces y una plancha suave para recuperar la forma del cuello.
Manga ancha, bolsillo de pecho y talla única
La manga ancha es la clave del corte: deja aire alrededor del brazo, se remanga con facilidad hasta el codo y evita el efecto rígido de una camisa clásica. El bolsillo del pecho aporta el único detalle del frente y sirve para lo de siempre, unas gafas de sol o el móvil. Al ser talla única, el patrón viene holgado a propósito, así que la caída depende bastante de tu altura.
Cómo llevarla sin que parezca una camisa más
Sobre una camiseta lisa y un vaquero queda resuelto el conjunto de cualquier mañana. Si la abrochas y te la metes por dentro cambia de registro y sirve para una comida; si la dejas suelta encima de un vestido corto, hace de chaqueta ligera en las noches de julio. También cubre los hombros en interiores con aire acondicionado, que es justo donde se agradece llevar algo por encima.
Una prenda de 16,99 € para todo el verano
Cuesta 16,99 € y se queda en el armario varias temporadas si la cuidas mínimamente. Si quieres saber cómo cae la talla única según tu estatura, pregúntanos y te damos las medidas concretas antes de que te decidas.












