Pendientes dorados asimétricos de forma irregular
Los pendientes dorados asimétricos parten de un óvalo que alguien hubiera apretado por un lado: ninguno de sus bordes repite al otro, y ahí está la gracia. Esa irregularidad es la que evita el aspecto de bisutería fabricada en serie y la que hace que la pieza se note aunque el resto del look vaya sencillo.
Dorado por fuera, crema en el interior
El contorno va en dorado y el hueco central queda cubierto por un relleno en tono crema, más apagado y mate. El contraste entre los dos acabados suaviza el brillo del metal, de modo que la pieza se lleva a plena luz del día sin resultar llamativa. Es un juego de dos colores dentro de una sola joya.
Ligeros de mirar y fáciles de llevar
Al no ser una forma geométrica cerrada, cada movimiento de cabeza cambia un poco cómo se ve el contorno. Quedan cerca de la oreja, así que no molestan al recogerse el pelo ni se enganchan con una bufanda en invierno. Con melena suelta se intuyen; con el pelo recogido o una coleta alta pasan a ser el centro del conjunto. Y como la silueta es alargada, estiran visualmente el óvalo de la cara, algo que agradecen quienes tienen el rostro más redondo.
Con qué se ponen
El crema y el dorado se entienden bien con los tonos tierra, con el blanco roto y con el negro, de modo que no hace falta reservarlos para nada: entran igual en una mañana de despacho que en una cena de sábado. Si ya llevas collar, deja que estos manden y elige algo más discreto en el cuello; si vas con escote liso, funcionan solos sin nada que los acompañe.
Un capricho de 4,99 €
Cuestan 4,99 €, lo que los convierte en un detalle fácil de regalar o de sumar a un pedido. Están disponibles en la web y en el mostrador de complementos de la tienda, donde puedes verlos de cerca. Guárdalos en un lugar seco y retíralos antes de la ducha o de aplicar perfume, que es lo que más castiga a cualquier baño dorado. Con ese mínimo cuidado, el acabado dura muchas más temporadas de las que su precio hace pensar.











