Pañuelo de cuello gris con broche dorado
Este pañuelo de cuello gris llega estampado en tonos negros y grises, con tejido satinado y un broche dorado que remata el nudo. Es pequeño de tamaño y grande de efecto: cambia por completo el aspecto de una camisa lisa sin que tengas que hacer nada más.
Estampado en negro y gris sobre satén
La gama es corta a propósito, negros y grises, y por eso encaja con casi cualquier armario. El satinado devuelve algo de brillo cuando le da la luz, y la caída es fluida, sin rigidez, de modo que el nudo queda suelto y nunca abultado. Al tacto resulta suave, que es exactamente lo que se le pide a una pieza destinada a ir pegada al cuello durante horas. El formato es el del pañuelo pequeño, ese que se anuda y se olvida, no el del fular grande de invierno.
El broche dorado que lo remata
El broche en dorado sujeta y decora a la vez. Con él, la pieza se mantiene en su sitio durante toda la jornada y no hay que estar recolocándola cada rato. El contraste entre el metal cálido y la gama fría del dibujo es justo lo que hace que el detalle se note desde el primer vistazo. Ponerlo lleva segundos: pasas la tela por dentro, ajustas el nudo a la altura que te guste y ya está.
Al cuello, a los hombros o en el asa del bolso
Su tamaño permite tres usos claros: anudado bajo una camisa blanca, apoyado en los hombros cuando refresca por la tarde, o atado al asa del bolso como adorno. También funciona sobre un jersey liso de invierno o con una americana. Guárdalo doblado sin apretar y, si se arruga, plancha a temperatura baja con un paño encima.
Menos de cuatro euros
Cuesta 3,99 €, con la referencia M.PÑ-NGG. Es un capricho asequible y también un buen detalle para regalar; en el mostrador tenemos más estampados de la misma serie por si quieres compararlos antes de elegir. Ocupa tan poco que cabe doblado en cualquier bolso, y así lo llevas de reserva cuando el plan del día se alarga hasta la noche.











