Manoletina azul marino con pulsera y hebilla metálica
La manoletina azul marino cierra con una pulsera de hebilla metálica, detalle que la separa del zapato plano corriente y la acerca a la mercedita de toda la vida. Punta fina, suela lisa y tejido flexible: los tres rasgos que la hacen llevadera durante muchas horas seguidas.
Un marino que releva al negro
Este color da el mismo servicio que el negro y resulta menos severo. Va con vaquero, con pantalón de vestir gris, con falda por debajo de la rodilla y con medias tupidas cuando aprieta el frío. Y como es un tono de fondo, deja que hablen el bolso o el pañuelo sin discutir con ellos.
Punta fina y piso plano, una mezcla poco frecuente
El acabado en punta da un aire arreglado que normalmente se paga con tacón. Aquí llega con base plana y ligera, así que el resultado es formal y el paso, cómodo. La pulsera sujeta el pie por el empeine, que es justo lo que le falta a una bailarina abierta cuando toca andar deprisa.
El cuidado del tejido, en dos gestos
Al no tratarse de piel, el mantenimiento se simplifica: nada de cremas ni de betunes. Un cepillado suave retira el polvo y, si aparece una mancha, se trata en seco con un paño y muy poca humedad, siempre de fuera hacia dentro para no dejar cerco. La hebilla se repasa aparte, con un algodón, para que el metal no se apague con el tiempo.
Del despacho a la ceremonia de tarde
Sirve para la oficina, para un bautizo o una comida de familia, y para las jornadas de ir de un sitio a otro. Cuando la guardes, mete papel arrugado en la puntera y no perderá el perfil afilado que la caracteriza.
Precio y tallas
Se vende a 13,99 € el par. Si sueles dudar entre dos números, dínoslo antes de pedirla y te contamos cómo calza este modelo según lo que nos han ido comentando quienes ya se lo han llevado puesto.























