Juego de sábanas velvelina azul sobre fondo blanco
Lo primero que salta a la vista en este juego de sábanas velvelina azul es el fondo: blanco, limpio, con las flores silvestres de otoño repartidas encima en distintos azules. Es una elección poco frecuente en ropa de cama de invierno, donde casi todo tiende a los fondos oscuros, y da como resultado un dormitorio más luminoso.
Azul grisáceo, cielo, claro y agua
Cuatro registros del mismo color conviven en el dibujo, del más apagado al más transparente. Como el blanco domina la superficie, la sensación general es fresca aunque el tejido abrigue. Este tipo de paleta se lleva bien con paredes claras, con cabeceros tapizados en gris y con muebles pintados; y si tienes cortinas estampadas, el fondo blanco evita que las dos cosas peleen.
Un ribete que ata el conjunto
La encimera lleva un ribete en azul grisáceo liso que repite el tono de la bajera ajustable, de manera que la cama se ve rematada aunque dejes el embozo doblado hacia fuera. Es un detalle pequeño y muy visible: es la parte que queda a la altura de la cara cuando alguien entra en la habitación. La bajera, al ser ajustable, se coloca sin peleas por las esquinas.
Textura aterciopelada para el frío
El tejido tiene el tacto suave y cálido de la velvelina, con un pelo más corto y menos voluminoso que el de otras sábanas de invierno. Se agradece sobre todo al meterse en la cama, porque no hay ese primer minuto helado. La medida corresponde a colchón de 135 cm. Lava en frío y en ciclo delicado; sin suavizante, el pelo se mantiene mejor lavado tras lavado.
Qué vale y qué preguntar antes de llevártelo
Su precio es de 45,99 €. En la etiqueta figuran las medidas exactas de cada pieza, y si quieres asegurarte de que la bajera cubre tu colchón, dínoslo y lo repasamos contigo en el mostrador de Ana Hidalgo. Vale la pena mirarlo cuando el colchón pasa de veinticinco centímetros de alto.










