Bolso de rafia dorado con solapa y asa larga
Este bolso de rafia dorado resuelve el complemento del verano por poco dinero. La rafia va en tono dorado, igual que la solapa y el asa, y el tejido es de fibra de papel, lo que explica que pese tan poco al colgarlo. Cierra con cremallera, así que lo que llevas dentro se queda donde lo dejaste.
Rafia dorada tejida en fibra de papel
El dorado no es un metalizado brillante, sino un tono cálido que hace buenas migas con el blanco roto, el marino y los beis. La fibra de papel da un tacto seco y muy liviano, propio de los complementos de temporada, y mantiene la forma sin necesidad de refuerzos internos. Es un material que agradece la sombra: ni la lluvia ni la humedad prolongada le sientan bien. Conviene no forzarlo con cargas pesadas, porque la fibra de papel tiene su límite.
Solapa por fuera, cremallera por dentro
La solapa cubre la boca y aporta el detalle visible; debajo, la cremallera cierra el compartimento. La combinación resulta práctica, porque una protege y la otra asegura, algo que se agradece en un mercadillo o en el transporte público. El asa es larga y del mismo dorado que el cuerpo, de modo que se cuelga del hombro y te deja las manos libres. Esa cremallera es también lo que lo separa de los capazos abiertos, que dejan el contenido a la vista.
Para el día, la playa y los planes largos
Acompaña bien a un vestido largo, a un conjunto de lino o a un vaquero con camiseta blanca. En la playa cabe lo imprescindible: cartera, gafas, llaves y poco más. Para que aguante temporadas, pásale un paño apenas húmedo cuando se manche y guárdalo relleno de papel al terminar el verano, de forma que no se aplaste bajo el resto de cosas del armario. Con calzado plano de esparto o de piel natural es donde mejor encaja.
Menos de seis euros
Su precio es 5,99 € y la referencia, M.BOL/RD33. Escríbenos si necesitas las medidas exactas antes de decidirte: no constan en la ficha y las comprobamos en tienda.













