Blusa amarilla de manga larga en un tono muy suave
Esta blusa amarilla de manga larga tira más al mantequilla que al limón, y esa es la razón por la que resulta tan fácil de poner. Un amarillo apagado ilumina la cara sin gritar, y encaja en un vestuario de trabajo donde un color fuerte quedaría fuera de lugar.
Amarillo pálido: a quién le sienta bien
Los tonos rebajados como este se llevan bien con casi cualquier piel, precisamente porque no compiten. Ponlo junto al blanco roto, al marrón chocolate, al vaquero claro o al verde oliva. En la mezcla del tejido figura poliéster, y el fabricante lo describe como ligero; para el desglose completo de la etiqueta, consúltanos y te lo detallamos sin compromiso.
El volante del cuello y las mangas amplias
Alrededor del cuello corre un volante fruncido que después cae sobre el pecho, y ahí está toda la gracia de la prenda. El cuerpo baja recto, con la botonadura en el centro y botones del mismo color, casi invisibles sobre la tela. Las mangas, largas y algo amplias, cierran en un puño sencillo que no abulta bajo una chaqueta.
Cuándo ponértela
Es una prenda de primavera evidente, pero funciona todo el año. Con pantalón de vestir marrón y salón, para trabajar. Con vaquero y zapatilla, para un día suelto. Bajo una americana lisa en invierno, asomando solo el volante por el escote. Y en una boda de mañana, con falda midi y tocado pequeño, cumple sin problema. El único truco con los amarillos rebajados es no juntarlos con otro pastel, porque entre ellos se apagan.
19,99 € y un consejo para que siga tan claro
Ese es su precio en tienda y en la web. Los colores pálidos piden lavados separados de la ropa oscura y secado a la sombra, porque el sol termina apagándolos. Plancha el volante por el revés y con vapor, nunca aplastándolo contra la tabla. Cualquier duda de talla, mándanos un mensaje y te respondemos el mismo día. La tenemos expuesta en el local, por si quieres comprobar el tono exacto con tus propios ojos antes de comprarla.















