Bata abotonada de mujer en color rosa
Una bata abotonada de mujer es lo que se echa de menos entre la ducha y el sofá. Esta va en rosa, se cierra con botones de arriba abajo, lleva dos bolsillos y una lazada para ajustarla a tu gusto. Sin cremalleras, sin cierres raros, sin nada que se enganche al ponértela.
El 65% de la prenda es algodón
El 35% restante es poliéster, y ese reparto se nota en el día a día. El algodón manda en el contacto con la piel; el poliéster hace que la prenda vuelva del tendedero sin necesitar plancha. Es la mezcla habitual en ropa de casa por un motivo bastante sencillo, y es que se lava sin parar y hay que volver a ponérsela al día siguiente. Con ese porcentaje la prenda queda ligera, sin exigir tendido aparte ni un programa especial de lavadora.
Botonadura completa y lazada para ajustar
Los botones permiten abrirla del todo, lo que se agradece cuando llegas con el pelo mojado o cuando aprieta el calor y solo quieres taparte a medias. La lazada da margen para ceñirla más o dejarla suelta según el momento del día. Y los dos bolsillos acaban acumulando lo de costumbre: el móvil, un pañuelo, las gafas.
Rosa para las mañanas lentas
El rosa tiene la ventaja de no parecer ropa de dormir del todo, así que sirve igual para desayunar sin prisa que para recoger un paquete en la puerta. Combina con camisón blanco, con pijama gris y con casi cualquier zapatilla de estar por casa. Si quieres saber cómo queda de largo en tu talla, pregúntanos y lo medimos. Funciona además como regalo sencillo para una madre o una abuela, que es el uso que más veces le damos en el mostrador.
Marcada a 9,99 €
Cuesta menos que la mayoría de las camisetas del armario y se usa muchísimo más. Plancha la lazada con poco vapor y cuélgala con los botones abrochados: así conserva la línea en lugar de descolgarse por los hombros. Cuélgala por dentro de la puerta del baño y estará donde tiene que estar cada mañana. Consúltanos la talla por teléfono o pásala directamente al pedido.










